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Equipos de frío

Hoy en día estamos acostumbrados a disponer de todo tipo de alimentos en nuestro supermercado, es muy común ir a realizar la compra y poder adquirir productos que no están de temporada en nuestra zona, pero que igualmente podemos adquirir como si lo estuvieran. Esto es posible gracias al transporte refrigerado, que nos permite transportar los alimentos con necesidades especiales de conservación a grandes distancias, pero ¿Alguna vez te has preguntado  cómo lo hacen o qué controles de seguridad siguen? Hoy vamos a arrojar un poco de luz sobre el transporte de alimentos perecederos, alimentos que podemos disfrutar gracias a los vehículos de transporte refrigerados.

 Alimentos perecederos, ¿Cuáles son?

 Los alimentos perecederos son aquellos que sufren un rápido proceso de deterioro y descomposición si no se mantienen en unas condiciones adecuadas de conservación, comúnmente los conocemos como “Productos Frescos” (carnes, pescados, verduras…) y, al ser productos naturales se estropean con facilidad.

Es necesario transportar los productos de este tipo en vehículos debidamente adaptados para  su conservación, lo cual ayuda a reducir el crecimiento de las bacterias y permite que lleguen en buen estado a su destino sin suponer un riesgo para la salud del consumidor.

Entonces, ¿Cómo se transportan los alimentos perecederos hasta el comercio que los vende?
 
Para  realizar el transporte de estos productos, se utilizan los camiones y vehículos refrigerados que deben cumplir con  las normativas recogidas en el ATP, que es el Acuerdo sobre el Transporte Internacional de Mercancías Perecederas y vehículos especiales utilizados en este transporte.



Tipos de transporte refrigerados 

Hay diferentes tipos de transportes refrigerados, según cuales sean las necesidades de los alimentos a transportar y la distancia que deban recorrer. Los distintos tipos de vehículos que se utilizan son:

– Vehículos Isotermo: Estos vehículos tienen su zona de carga compuesta de materiales aislantes que limitan el intercambio de calor con el exterior, pero no disponen de ningún sistema que genere frío o calor, son meramente aislantes.

– Vehículos Refrigerados: Estos son vehículos Isotermo que disponen de una fuente de frio no mecánica, como pudiera ser el hielo seco. Consiguen mantener la temperatura durante muchas horas, pero no indefinidamente.

– Vehículos Frigoríficos: Son como los vehículos refrigerados, la diferencia es que en este caso la fuente de frio sí sería mecánica. Es común que cuenten con máquinas para enfriar usando Refrigeración por compresión o Refrigeración por absorción.

– Vehículos Caloríficos: Estos serían vehículos Isotermos que cuentan con un dispositivo para generar calor en lugar de frío.

Gracias a estos vehículos que hemos visto, podemos transportar los alimentos a grandes distancias sin alterar sus propiedades y evitando que se deterioren, pero no solo con el uso de estos vehículos garantizamos que los alimentos lleguen en buen estado.

Es muy importante respetar la cadena del frío durante todo el transporte y seguir unas normas a la hora de cargar y descargar los alimentos, ya que de no hacerlo así, correremos riesgos como que la temperatura de conservación no sea la adecuada, pudiendo estropear los alimentos y acarrear problemas para la salud (como por ejemplo, los conocidos anisakis en el pescado que no está bien congelado).



 Algunas normas importantes en el transporte de alimentos

Para la correcta conservación de los alimentos perecederos durante el transporte es importante conocer y respetar las normas que involucran tanto a los vehículos de transporte, las condiciones en las que los alimentos deben almacenarse en el vehículo, o los protocolos que deben seguirse para cargar y descargar los alimentos. Algunas de ellas son:

Los vehículos de refrigeración deben pasar unos controles especiales de conformidad: Uno antes de que el vehículo entre en funcionamiento y volver realizar un control cada, al menos, 6 años.

El interior de estos vehículos debe ser hermético y estar compuesto por materiales impermeables.

– Antes de cargar el vehículo: Se debe pre-enfriar el contenedor donde irán los alimentos para mantener su temperatura lo más estable posible.

– Al realizar una carga o descarga de los alimentos: Las puertas del contenedor refrigerado deben estar abiertas el menor tiempo posible, por otro lado la carga y descarga debe realizarse con rapidez.

– Si se transportan diversos alimentos: Estos deberán ser compatibles en temperatura, no deberán suponer riesgo de contaminación para el resto de alimentos en el contenedor y deberán estar adecuadamente separados unos de otros.

– La higiene del contenedor refrigerado: El contenedor de los alimentos está sometido a un riguroso control de higiene, debiendo limpiar exhaustivamente el mismo cuando se transporten diferentes alimentos, y desinfectarlo cuando se transporte carga que no sea de alimentos.

Como se puede apreciar, el transporte de alimentos perecederos cuenta con unas normas y protocolos muy madurados a lo largo del tiempo para garantizar que los alimentos lleguen en perfecto estado de conservación a cualquier lugar y consumidor.

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